Algunas películas desbordan el marco narrativo en el que parecen desenvolverse para alcanzar otra dimensión, la de servir de auténtico retrato del espacio urbano o natural en el que se desarrolla la historia de ficción. Eso es lo que ocurre con la película que ocupa esta semana la sesión del Cineclub Chaplin, La sombra de mi padre, que viene a ser un extraordinario documental sobre la ciudad más populosa de África pero también una de las más desconocidas. Lagos, la antigua capital de Nigeria, acumula una enorme población de 16 millones de personas, y pese a ello raramente merece la atención de los medios informativos. Es ahí donde se desarrolla la acción de La sombra de mi padre, una película dirigida por Akinola Davies jr. que desarrolla la temática de película en un solo día durante el que un padre y sus dos hijos deambulan por la urbe mostrando al espectador no solo su propio problema personal y familiar, básicamente el de poder sobrevivir sino también el complejo ambiente social y político de la inmensa urbe por la que ellos caminan y que transmite la situación de un auténtico caos político y administrativo referido a la situación del país en los años 90 de manera que la película ofrece ese doble atractivo, el de la historia personal y el de la visión de la compleja enorme ciudad. La sombra de mi padre, tiene una duración de 98 minutos y podrá verse este miércoles, 13 de mayo, en versión original subtitulada en España, en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas, en la Sala Cinco de Multicines Odeón Cuenca. Previamente a la película se proyectará el cortometraje Sorda, dirigido por Eva Libertad y Nuria Muñoz.







