Las circunstancias en que se desenvuelve la ancianidad vienen siendo objeto en los últimos años de muy diversos tratamientos, desde los más sesudos, que se mueven en el ámbito de la psicología y la sociología, hasta los más creativos desarrollados en el periodismo, el cine y la televisión. En ese panorama amplio se puede encajar la película que hoy llega hasta el Cineclub Chaplin, El sendero azul, un relato que tiene mucho de ecologista, puesto que se desenvuelve en las generosas y conflictivas tierras del Amazonas brasileño, a uno de cuyos remotos rincones el gobierno quiere enviar a Teresa, una mujer de 77 años, para que allí pase los últimos años de su vida, alejada de cualquier otra posible relación convivencial. Pero la mujer se rebela contra ese cruel destino impuesto y decide emprender una aventura personal que le permitirá descubrir y encontrar sus más escondidas cualidades humanas. El sendero azul es la cuarta película dirigida por el cineasta brasileño Gabriel Mascaro y con ella ganó el gran premio del jurado en la última edición del festival de Berlín. Con un acentuado espíritu crítico, el director afronta la situación derivada del maltrato que la sociedad presta a los ancianos pero aportando un amable toque de esperanza, en el que se presiente además lo que puede ocurrir en el futuro. La película tiene una duración de 86 minutos y se proyectará en versión original, con subtítulos en español. Previamente se verá el cortometraje Nap, dirigido por Javier Chavanel. Será este miércoles, 11de marzo, en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas, en la Sala Cinco de Multicines Odeón Cuenca.







