El Cineclub Chaplin presenta esta semana una película de nacionalidad estadounidense, The Mastermind, que nos va a permitir entrar en contacto con la realidad actual del cine norteamericano independiente a la vez que conocer el trabajo de una de las directoras más interesantes que desde hace años viene militando en ese grupo, siempre interesante, de quienes buscan la forma de trabajar fuera de los límites que impone la poderosa industria, pero en el que Kelly Richards no es una novata recién llegada, puesto que la avalan ya una docena de películas. El argumento de The Mastermind recuerda de inmediato lo sucedido hace unos meses en el Museo del Louvre, cuando unos audaces ladrones entraron tranquilamente en él y se llevaron varias valiosas joyas. En este caso, el protagonista es un sujeto común y corriente, en un pueblo perdido del estado de Massachussets que para solventar sus problemas económicos concibe la idea de entrar en un museo en pleno día y robar unos cuantos cuadros del artista Arthur Love. Tal cosa ocurre hacia 1970, cuando el país está inmerso en el conflicto de Vietnam. Sobre este esquema trabaja Kelly Richards para reconstruir el ambiente del territorio y ensamblar las costumbres de sus habitantes llevando a cabo una serie de curiosas y muy valiosas observaciones sobre la situación. El problema de un atraco perfecto es que luego hay que ver qué se hace con el producto del robo.
The Mastermind tiene una duración de 110 minutos y podrá verse en versión original subtitulado en español este miércoles, 28 de enero, en la Sala Cinco de Multitcines Odeón Cuenca, en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas.







