El Cineclub Chaplin presenta esta semana una película de nacionalidad francesa que está llamada a provocar una de esas polémicas que tanto juego pueden dar en una conversación y ello a partir de una doble visión, la personal (que se puede mantener en el terreno de la moral) y la colectiva, que pone de relieve esa situación tan preocupante en todo el mundo occidental que es el auge la extrema derecha y su creciente atractivo hacia los jóvenes, que no parecen ser conscientes del terrible problema que se nos puede plantear a todos si esta expansión ideológica alcanza niveles que la ponga fuera de control. Jugar con fuego es el título de esta película que han dirigido Delphine y Muriel Couln, a partir de una novela previa de Laurent Petitmangin. El personaje principal es Pierre, un sencillo y honesto trabajador con dos hijos, pero cada uno decide emprender un camino diferente; el que le preocupa es el mayor, fascinado por la violencia y el mensaje aparentemente atractivo que sobre él vierten las fuerzas de extrema derecha hasta llegar a una situación extrema, y aquí aparece la gran pregunta que cualquiera puede hacerse: ¿puede un hombre perdonar a su hijo, por grande que sea el delito que ha cometido? Sin duda, una tema interesante y controvertido, que en el caso que nos ocupa es el que va a preocupar a este trabajador excelentemente interpretado por Vincent Lindon, sin duda uno de los grandes actores contemporáneos. Jugar con fuego tiene una duración de 119 minutos y se proyectará este miércoles, 14 de enero, en versión original con subtítulos en español, en la Sala Cinco de Multitcines Odeón Cuenca, en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas.







