Ethan Hawke (Austin, Texas, 1970) es un actor funcional, concreto, adaptable a cualquier tipo de papel que se le ofrezca, pero es también director de cine y de teatro, escritor de novelas y persona comprometida con la política (es uno de los más firmes apoyos de los demócratas estadounidenses) y con causas sociales. Ha estado nominado cuatro veces a los Oscar, dos como actor de reparto y dos como guionista. Ahora lo está por quinta vez y tiene muchas opciones de obtenerlo, por su portentosa interpretación de Lorenz Harz en Blue Moon, la película que esta semana ocupa la pantalla del Cineclub Chaplin. Dirigida por el siempre eficaz Richard Linklater, sin duda uno de los más firmes baluartes del actual cine americano, Blue Moon recoge las últimas horas de vida de Lorenz Harz, un famoso letrista de canciones para comedias musicales, que formó una activa pareja creativa con el músico Oscar Hammerstein, quien precisamente esa noche ha estrenado su última obra, Oklahoma, que merece una actitud muy crítica por Hart, quien no solo habla de ella y del teatro en general, sino también de filosofía, de política, del amor y los amores que aún espera y, en definitiva de todo lo que en el mundo tiene interés. La película es un largo y apasionante soliloquio en el que el protagonista, interpretado por un colosal Ethan Hawke, se enfrentA con todos sus fantasmas, sin saber que está viviendo las últimas horas de su existencia. Blue Moon, título de una de las más famosas canciones de Harz, tiene una duración de 100 minutos y se proyectará en versión original, subtitulada en español. Previamente se verá el cortometraje La fenêtre, dirigido por Lucas Ortiz Estefanell. Será este miércoles, 25 de febrero, en sesiones a las 17, 19,30 y 22 horas, en la Sala Cinco de Multicines Odeón Cuenca.







